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Cómo los anuncios de Calvin Klein redefinieron el marketing de las fragancias

23 de abril de 2026
Reading time: 8 min
How Calvin Klein Ads Redefined Fragrance Marketing

El lanzamiento en 1994 de Calvin Klein de CK One cambió la forma en que se comercializaban los perfumes. Antes de esto, las fragancias se promocionaban estrictamente por género, con campañas lujosas y pulidas dirigidas a públicos acomodados. CK One rompió con estas normas con una fragancia unisex, un packaging minimalista y anuncios en crudo en blanco y negro protagonizados por modelos diversos y poco convencionales como Kate Moss. La campaña, respaldada por un presupuesto de 16–17 millones de euros, conectó con la Generación X y vendió 235 millones de euros en su primer año.

Los cambios clave incluyeron:

  • Diseño unisex: CK One atrajo a todos los géneros, alejándose de las fragancias tradicionales específicas por género.
  • Estética minimalista: Los frascos sencillos inspirados en botellas de laboratorio sustituyeron a los diseños ornamentados, reflejando un lujo moderno y cotidiano.
  • Marketing alternativo: Los anuncios rechazaron el glamour en favor de una estética cruda de "heroin chic", mientras que las fragancias se vendían en espacios no tradicionales como Tower Records.
  • Conexión cultural: Las campañas se apoyaron en la cultura juvenil, alineándose con la música, la moda y los movimientos sociales.

Este enfoque estableció un nuevo estándar de inclusión y sencillez en la industria de las fragancias, e influyó en la forma en que los perfumes se comercializan hasta el día de hoy.

Evolución del marketing de fragancias antes de 1994 vs después de 1994

Evolución del marketing de fragancias antes de 1994 vs después de 1994

1. Campañas de fragancias de Calvin Klein

Calvin Klein

Enfoque del público objetivo

Las campañas de fragancias de Calvin Klein han evolucionado de forma constante para alinearse con los valores y hábitos de distintas generaciones. En la década de 1990, la marca se dirigía directamente a la Generación X, un grupo que rechazaba el materialismo de los años 80 y desconfiaba de la publicidad tradicional y pulida. La campaña de CK One abrazó esta mentalidad con su mensaje "just be", presentando modelos andróginos y multiculturales que reflejaban el espíritu de autenticidad e inclusión de la época.

Para 2007, el foco se desplazó hacia un público más joven y experto en tecnología, etiquetado como "techno-sexuals". La campaña CK IN2U adoptó el estilo de vida digital-first de este grupo, reflejando su creciente dependencia de la tecnología para la interacción social. En la década siguiente, la campaña CK2 se dirigió a los millennials con narrativas que celebraban la diversidad y la neutralidad de género, evitando clichés y estereotipos. Más recientemente, Calvin Klein ha centrado su atención en la Generación Z, aprovechando asociaciones con iconos globales como Jungkook de BTS y creando contenido diseñado para prosperar en plataformas como TikTok e Instagram. Esta progresión pone de relieve cómo la marca ha adaptado de forma constante su mensaje para conectar con nuevas audiencias.

Temas de campaña

A lo largo de los años, Calvin Klein ha desplazado los temas de sus campañas desde la provocación audaz hacia un mensaje más amplio de inclusión. En los años 80, la campaña de Obsession desafió las normas sociales con su sensualidad descarnada y su impactante fotografía en blanco y negro. En los años 90, la marca abrazó el minimalismo, reflejando una nueva estética del lujo con un packaging sencillo inspirado en la botica y visuales que enfatizaban la honestidad.

El concepto de fluidez de género se convirtió en una característica definitoria de la identidad de Calvin Klein. Comenzando con fragancias "unisex" en la década de 1990, la marca evolucionó hacia una narrativa "gender-neutral" en los años 2010 y, más recientemente, hacia formulaciones veganas "gender-free" en la década de 2020 . Lori Singer, vicepresidenta de marketing global de Coty, resumió esta evolución a la perfección:

"No quieren sentir que se les está comercializando un producto o que se les está hablando desde arriba. Tienen mucho más poder, pero son imposibles de escandalizar".

Estos cambios temáticos se vieron reforzados por el enfoque innovador de Calvin Klein hacia la interacción digital y la distribución del producto.

Canales de marketing

Calvin Klein ha roto constantemente con las normas tradicionales del marketing para conectar con sus públicos objetivo. En los años 90, la marca evitó los canales convencionales del retail de lujo al colocar sus fragancias en espacios comerciales alternativos y presentarlas en publicaciones como Ray Gun y The Face. Esta estrategia alineó a CK One con la cultura grunge, contribuyendo a sus impresionantes 235 millones de euros en ventas durante el primer año.

En los años 2000, Calvin Klein adoptó las plataformas digitales y lanzó un centro social para la campaña CK IN2U con el fin de atraer a los primeros usuarios de la cultura online. La década de 2010 marcó el auge de la campaña #mycalvins, que transformó a los consumidores en embajadores de la marca al fomentar el contenido generado por usuarios en Instagram. Celebridades como Kendall Jenner y Justin Bieber amplificaron el alcance de la campaña. Hoy, la marca se centra en crear contenido viral adaptado a TikTok e Instagram, asegurando así su relevancia para audiencias más jóvenes.

Impacto cultural

Las campañas de fragancias de Calvin Klein no solo han vendido productos, sino que han modelado conversaciones culturales. La estética "heroin chic" de los años 90 conectó profundamente con la Generación X, dejando una huella duradera en la moda y la publicidad. Además, la marca redefinió la forma en que la industria de las fragancias aborda el género, estableciendo nuevos estándares de inclusión y representación .

2. Marketing de fragancias antes de 1994

Enfoque del público objetivo

Antes de 1994, la industria de las fragancias mantenía claras distinciones de género en sus productos. Los aromas se creaban y comercializaban específicamente para hombres o mujeres, sin ningún solapamiento. Las marcas de lujo tradicionales se dirigían a consumidores atraídos por el encanto de una sofisticación "embriagadora, pretenciosa o francesa". El mensaje general giraba en torno a arquetipos emocionales poderosos como la pasión, la seducción y el amor eterno.

Temas de campaña

Esta era estuvo marcada por fragancias audaces y dramáticas acompañadas de campañas de marketing igualmente impactantes. Nombres como Eternity, Obsession y Escape insinuaban temas de sensualidad, deseo e incluso confinamiento, que cobraban vida vívidamente en los anuncios televisivos. La estética visual de los años 80 abrazaba la opulencia, utilizando colores vibrantes, intrincados diseños de frascos y anuncios meticulosamente elaborados. Sin embargo, Obsession de Calvin Klein rompió el molde con su fotografía minimalista en blanco y negro, redefiniendo el lujo a través de la simplicidad. A finales de los años 80 y principios de los 90, el enfoque narrativo comenzó a cambiar. Los temas de deseo intenso dieron paso a ideas de familia, lealtad y amor atemporal, reflejando un atractivo emocional más terrenal.

Canales de marketing

Antes de la era digital, la publicidad de fragancias dependía en gran medida de la televisión y los medios impresos. Las marcas de alta gama invertían en anuncios televisivos dirigidos por fotógrafos célebres como Richard Avedon, a menudo con eslóganes susurrados y voces sugerentes en off. Las campañas impresas reflejaban esta misma intensidad, usando con frecuencia imágenes austeras en blanco y negro para resaltar la emoción cruda y la fisicidad de sus protagonistas. Este enfoque era innegablemente efectivo; la campaña Obsession de Calvin Klein de 1985, por ejemplo, fue descrita como "imposible de ignorar", consolidando la reputación de la marca como disruptora cultural. El mismo estilo provocador se extendió a la línea de ropa interior de Calvin Klein, que generaba alrededor de 80 millones de euros anuales en 1993. A pesar de su éxito, estos canales tradicionales pronto se verían alterados a medida que la industria avanzaba hacia estrategias publicitarias más inclusivas y poco convencionales.

Impacto cultural

Los temas y estrategias del marketing de fragancias anterior a 1994 hicieron más que vender productos: encendieron conversaciones culturales. Las campañas de este periodo a menudo empujaban los límites, desafiando las normas sociales en torno a la sexualidad y los roles de género. Por ejemplo, las imágenes provocadoras de Obsession suscitaron debates sobre la censura y el deseo, al tiempo que reflejaban los ideales de belleza convencionales de la época. Como señaló Karen Contrino, de Tamar Bridge:

"Calvin Klein orientó sus perfumes para que fueran fáciles de obtener y exclusivos al mismo tiempo, a diferencia de muchas casas de lujo que apuntaban a la exclusividad y, por lo tanto, podían comercializarse para un público amplio."

Este equilibrio entre accesibilidad y exclusividad no solo distinguió a Calvin Klein, sino que también allanó el camino para los cambios transformadores que redefinirían la industria de las fragancias en 1994.

Los anuncios más controvertidos de los 90: la historia de Calvin Klein

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Pros y contras

El cambio en la estrategia de marketing de Calvin Klein trajo consigo tanto oportunidades como desafíos, transformando la industria de las fragancias en el proceso. Al comparar el marketing de fragancias tradicional anterior a 1994 con las campañas de Calvin Klein posteriores a 1994, podemos comprender mejor el impacto de esta transformación.

AspectoMarketing de fragancias antes de 1994Campañas de Calvin Klein (después de 1994)
Alcance de audienciaEnfocado en consumidores de lujo segmentados por género, a menudo con un aire de "sofisticación francesa".Dirigido a una audiencia más amplia y unisex, atrayendo a la Generación X, a jóvenes multiculturales y a quienes rechazaban los roles de género tradicionales.
CreatividadFrascos ornamentados y decorativos con imágenes pulidas y glamurosas.Diseño de frasco minimalista y fotografía cruda en blanco y negro de estilo "heroin chic".
Influencia en el mercadoReforzaba las normas tradicionales de género y los símbolos de estatus del lujo.Introdujo las fragancias unisex e influyó en la moda, la música y las actitudes sociales fluidas en cuanto al género.
PackagingDiseños de frascos elaborados, dignos de exhibición.Frascos funcionales y utilitarios con estética minimalista.
Comportamiento del consumidorDependía del consumo pasivo a través de anuncios de televisión y prensa.Fomentaba la participación activa, con campañas digitales posteriores como #mycalvins invitando a la autoexpresión.

Cuando Calvin Klein lanzó CK One en 1994, lo hizo con un presupuesto de marketing sin precedentes de 17–18 millones de euros, convirtiéndola en la campaña de fragancia de prestigio con mayor financiación de ese año.

Sin embargo, esta estrategia audaz no estuvo exenta de desafíos. Las campañas de Calvin Klein a menudo forzaban los límites, utilizando imágenes provocadoras que en ocasiones desataban controversia. Por ejemplo, los sensuales anuncios de Obsession y, más tarde, los visuales "sex-forward" recibieron críticas de grupos religiosos y de otros sectores que consideraban el contenido explotador. Además, la estética minimalista, aunque revolucionaria, chocaba con las expectativas de los consumidores tradicionales del lujo, que valoraban la artesanía ornamentada y los diseños impulsados por el estatus.

El marketing de fragancias tradicional, aunque eficaz para transmitir exclusividad y prestigio, se adhería a normas de género rígidas y se dirigía principalmente a públicos acomodados, limitando así su atractivo más amplio. Calvin Klein, en cambio, defendió una visión más inclusiva. Como señaló Alberto Morillas, este enfoque alienó a algunos tradicionalistas, pero conectó con un público más joven y diverso.

Conclusión

Calvin Klein revolucionó el marketing de fragancias al demostrar que la simplicidad puede transmitir sofisticación y que apartarse de las normas de género tradicionales puede ampliar el potencial de mercado. Cuando CK One debutó en 1994, no era solo una fragancia: era el nacimiento de una categoría unisex que obligó a la industria a replantearse su enfoque del desarrollo de producto y del branding. El lanzamiento fue un éxito rotundo, generando 235 millones de euros en ventas durante su primer año y redefiniendo las expectativas sobre lo que una fragancia podía lograr.

Más allá de las cifras, Calvin Klein dejó una huella perdurable en la industria. Al sustituir los elaborados diseños de frascos por un packaging limpio inspirado en la botica y reemplazar el glamour tradicional por visuales crudos y andróginos, la marca creó una estética distintiva que resonó profundamente entre las audiencias más jóvenes. Campañas como #mycalvins llevaron aún más lejos este enfoque, desplazando el centro desde el consumismo pasivo hacia la interacción activa, una estrategia que hoy adoptan muchas marcas de lujo para conectar con audiencias digital-first.

"CK One no solo creó una nueva fragancia: creó una categoría completamente nueva que sigue influyendo en las estrategias de desarrollo de producto en toda la industria." – Editorial de Perfumes Tafaseel

Las campañas de Calvin Klein captaron el espíritu de su tiempo, utilizando el marketing de fragancias como un medio para explorar temas de identidad, autoexpresión y cambios culturales. Este legado ha abierto un mundo de posibilidades para los entusiastas de las fragancias de hoy, ofreciendo más opciones y una mayor accesibilidad.

Plataformas modernas como Scento continúan esta visión democratizada al ofrecer fragancias de diseñador cuidadosamente seleccionadas en tamaños discovery —0.75 ml, 2 ml y 8 ml—, permitiendo a los usuarios experimentar aromas de vanguardia sin comprometerse con frascos de tamaño completo. Es una continuación perfecta de la transformación que Calvin Klein puso en marcha hace tres décadas.

Preguntas frecuentes

¿Por qué CK One triunfó tan rápidamente en 1994?

CK One irrumpió en escena en 1994 y rápidamente se convirtió en una sensación, redefiniendo la industria de las fragancias. Como la primera fragancia de mercado masivo diseñada para ser unisex, se apartó del marketing tradicional segmentado por género. Su audaz campaña celebraba la androginia y la individualidad, alineándose a la perfección con el espíritu de la Generación X. Esta perspectiva fresca tocó una fibra sensible en la juventud de la época, impulsando a CK One al estrellato inmediato.

¿Qué hacía que los anuncios de Calvin Klein se sintieran tan diferentes de los anuncios de fragancias de lujo de aquella época?

Los anuncios de Calvin Klein dejaron huella con su estilo crudo, provocador y sin concesiones. Con visuales austeros en blanco y negro y una fotografía despojada, estas campañas abrazaban la sensualidad y la controversia. Al apartarse de las normas pulidas de la publicidad tradicional de lujo, reflejaban el espíritu de su tiempo y desafiaban los límites sociales.

¿Cómo cambió CK One a largo plazo el marketing de género en los perfumes?

CK One cambió las reglas del juego en el mundo de las fragancias al introducir una fragancia unisex enormemente popular. Se alejó de las categorías de género habituales y adoptó un enfoque neutral, atrayendo a una audiencia más amplia. Este movimiento audaz transformó la manera en que se comercializan los perfumes, abriendo la puerta a campañas inclusivas que conectan con los consumidores diversos de hoy.

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